Lic. Federico García Fernández
Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales (CONICET – UNMdP)
Grupo de Estudios sobre Población y Territorio (CIGSA, FHUM, UNMdP)
Las recientes movilizaciones en Francia, España, India, Brasil, Italia, Chile y Estados Unidos, entre otros países, colocan la protesta social en las ciudades en el centro de la escena pública internacional. Este escenario invita a preguntarnos ¿Qué está pasando con nuestras sociedades? ¿Estamos ante una ruptura de aquella aparente pasividad social que se profundizó durante la pandemia, o frente a la reaparición de conflictos que nunca dejaron de estar presentes? ¿Qué sucede con una sociedad a la que, en ocasiones, se ha caracterizado por el repliegue individual y el debilitamiento de los espacios colectivos? Y, fundamentalmente, ¿La ciudad en estos procesos es apenas el escenario donde se expresan los reclamos o es también parte de aquello que está en disputa?
Reclamar la ciudad
Las ciudades han sido históricamente espacios de desigualdad, de diferenciación, de lucha entre grupos socioespaciales diversos. Libros como «Ciudades rebeldes» de David Harvey (2014) lo evidencian. En este, el autor analiza cómo se desarrollan las disputas entre la sociedad, cómo el Estado gestiona recursos y mejora la rentabilidad de los espacios urbanos, mientras que las comunidades sufren las consecuencias y se hallan habitando una ciudad, desordenada, caótica, heterogénea y espontánea, donde se desarrollan espacios de vinculación, unión y horizontalidad. Esa tensión entre ambas miradas se rompe con otra posición, la ciudad utópica, la ciudad deseada, ese horizonte que motoriza una acción transformadora de la sociedad.
La movilización es analizada por Jane Jacobs (2020) en “Muerte y vida de las grandes ciudades”, obra donde la autora desarrolla un estudio para comprender de qué forma se construye y destruye a la ciudad, como un órgano vivo capaz de cuidarse, habitarse y construirse colectivamente. En su postura, la resistencia colectiva también conforma una herramienta funcional y necesaria para sostener la vitalidad en la ciudad, como también una manera de validar un sentimiento general, apoyarse y conocerse. Jacobs nos dice que la ciudad se construye y es a partir de sus habitantes, sus barrios y su cultura. No suena ilógico entonces, entender que la ciudad se produce en base a sus dinámicas y procesos cotidianos, como también motorizada por movimientos contrahegemónicos. De esta manera, podemos encontrar un puente posible entre Harvey y Jacobs, en la ciudad como construcción de lo real, lo simbólico y lo posible.
La movilización por el derecho a la ciudad -y los servicios que ella debería ofrecer (agua, luz, cloacas, salud, educación, transporte, etc.)- no nace en el vacío, requiere de esa infraestructura invisible de confianza, encuentro y cuidado que la autora sitúa en “la acera”, o como decimos nosotros en la calle, en la vereda y en la vida de los barrios. Si la especulación y el individualismo descrito por el primero, destruyen el tejido cotidiano de nuestras calles, atomizan a la comunidad y la despojan de su capacidad para la acción colectiva, la resistencia local y la disputa masiva se revelan como dos momentos de un mismo proceso: la defensa del espacio urbano vivo frente a la ciudad mercancía.
¿Cómo podemos pensar a partir de todo esto a Mar del Plata?
Analizar estos procesos en Mar del Plata impacta desde dos ejes: por un lado, la Mar del Plata ciudad-escenario, cuya franja costera y fachada turística están diseñadas para la exhibición, el consumo estival y la mirada nacional. Por otro lado, emerge la Mar del Plata ciudad-vivida, la de los barrios de los doce meses, donde la población residente experimenta brechas de infraestructura, de transporte y de servicios entre el área central y las periferias (García Fernández, 2023). Esto configura dos procesos de movilización social simultáneos y contradictorios:

Fuente: Qué Digital (24 de marzo 2026)
Por un lado, por lo que implica Mar del Plata para el país. Se construye de cierta forma, y con base en su tradición de nodo turístico tradicional a escala nacional, como una ciudad escenario, que permite mostrar luchas, visibilizar problemáticas, especialmente en la etapa veraniega, donde el foco se coloca sobre la urbe. En este sentido ha logrado a partir de tomar las calles, importantes avances en materia de logros sociales y reivindicación de derechos. En este caso podemos recordar movilizaciones como las marchas a los jubilados, las de reclamo por las universidades públicas, las del orgullo o del 8M.

Fuente: La Capital (8 de marzo de 2025)
El cruce de Av. Pedro Luro e Hipólito Irigoyen espacialmente se identifica para los marplatenses como el nodo central de manifestaciones y reclamos en la ciudad, al igual que de celebraciones y conmemoraciones. En este sentido, recordemos los festejos vinculados con el Mundial de Fútbol 2026. Se trata de un punto que quizás dista de la mirada turística tradicional de la ciudad -como podría ser la Rambla Bristol-, pero que se posiciona en el centro neurálgico: la municipalidad de General Pueyrredon con el Honorable Concejo Deliberante. Otro ejemplo lo constituyen las marchas que se han dado este año por parte de vecinos de la zona sur en reclamo por servicios básicos, o las movilizaciones por seguridad.

Fuente: Ahora Mar del Plata (15 de octubre de 2026)
¿Qué vinculación tienen estas movilizaciones con las mencionadas al inicio? Si bien el motor de lucha y seguramente las soluciones son sectoriales y provienen de cada lugar en específico, todos los casos responden a procesos simultáneos con dinámicas similares, donde la ciudad es foco de conflicto, es visibilizadora de las disputas y motor de solución bajo el esquema de pensar en conjunto esa otra ciudad posible, como menciona Harvey.
Algunas líneas en el mes de las ciudades
Pensar a las ciudades siempre, pero especialmente en el mes de octubre de 2026 nos propone reflexionar desde la lucha social, la manifestación y la construcción de democracias en el espacio urbano.
Estos espacios son algo así como un paréntesis al individualismo y la soledad que se presupone acarrean los espacios urbanos, para transformarse en lugares de encuentro, unión y comunidad, es decir, otros espacios posibles. También nos permite augurar cómo estos procesos de forma concatenada y simultánea permitirán generar cambios positivos para las comunidades.
Un debate que se abre gira en torno a la virtualización de los reclamos sociales y al lugar que ocupa la protesta en el espacio público. Si bien las redes sociales han ampliado las posibilidades de difusión y organización colectiva ¿Hasta qué punto estas formas de participación pueden sustituir la presencia física en las calles y las plazas? La ocupación del espacio urbano supone hacer visibles los conflictos, interrumpir temporalmente las dinámicas cotidianas y confrontar, mediante la acción colectiva, las relaciones de poder existentes. En este sentido, la ciudad no constituye un escenario secundario de la protesta, sino un espacio donde las demandas adquieren una dimensión material y colectiva. En línea con los planteos de Harvey sobre el derecho a la ciudad, la disputa por el espacio urbano permite pensar la movilización no solo como una forma de expresar el descontento, sino también como una práctica de reapropiación y transformación de la vida urbana.
En última instancia, tomar las calles no es solo un gesto de resistencia o de denuncia; es una reafirmación profunda de la democracia desde sus bases. Cuando los cuerpos ocupan el espacio público -convirtiendo la acera en comunidad y la plaza en un bien común político- la ciudadanía recupera su capacidad de decisión. Es allí, en el encuentro y en la movilización colectiva, donde la democracia deja de ser una abstracción institucional para transformarse en una fuerza viva capaz de impulsar los cambios urbanos y sociales que mejoran, de manera concreta, la vida cotidiana de las personas.
Referencias bibliográficas
Ahora Mar del Plata (15 de octubre de 2026). Marcha Federal Universitaria en Mar del Plata: cuál será el recorrido y dónde habrá cortes de tránsito. https://ahoramardelplata.com.ar/1/marcha-federal-universitaria-en-mar-del-plata-cual-sera-el-recorrido-y-donde-habra-cortes-de-transito
García Fernández, F. (2023). Derecho a la ciudad y conflictos en el bienestar en los territorios LGBT+, Mar del Plata, Argentina (2010-2022). Tesis de Licenciatura. Repositorio Humadoc. Facultad de Humanidades. UNMdP. http://humadoc.mdp.edu.ar:8080/handle/123456789/1200
Harvey, D. (2014). Ciudades rebeldes. Del derecho a la ciudad a la revolución urbana. Madrid: Ediciones Akal.
Jacobs, J. (2020). Muerte y vida de las grandes ciudades. Capitán Swing Libros.
La Capital (8 de marzo de 2025). Las mujeres y las diversidades vuelven a movilizarse en Mar del Plata. https://www.lacapitalmdp.com/las-mujeres-y-las-diversidades-vuelven-a-movilizarse-en-mar-del-plata/.
Qué Digital (24 de marzo 2026). “Frente al negacionismo, memoria”: una multitud en las calles a 50 años del golpe. https://quedigital.com.ar/sociedad/frente-al-negacionismo-memoria-una-multitud-en-las-calles-a-50-anos-del-golpe-marcha-mar-del-plata/









