Vacaciones de invierno 2026: otra lectura sobre la guía de actividades 

Dr. Matías Adrián Gordziejczuk 

Grupo de Estudios Sobre Población y Territorio (GESPyT); Facultad de Humanidades, UNMdP/ INHUS-CONICET-UNMdP 

Grupo Turismo y Territorio, Espacios Naturales y Culturales; Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, UNMdP 

De la Geografía turística a la Geografía del turismo 

Documentos como las guías de viaje o los folletos de promoción turística son el ejemplo clásico de lo que en la literatura académica se define como Geografía Turística: “una suerte de geografía aplicada para uso del turista”, tal como lo ha expresado Daniel Hiernaux (2006, p. 406). Sin embargo, para una Geografía del Turismo que analiza al territorio desde un enfoque crítico y reflexivo, este tipo de documentos constituye una fuente de información que permite delimitar el espacio recreativo promocionado y desentrañar los desequilibrios territoriales asociados con las prácticas turísticas que difunden.  

Para abordar estos desequilibrios, así como para la planificación territorial del turismo, los Sistemas de Información Geográfica (SIG) se han consolidado como una herramienta con un gran potencial de análisis. Su uso resulta clave para realizar un seguimiento y diagnosticar el territorio bajo la premisa de garantizar que la oferta cultural no se localice solo en función de los turistas, sino —especialmente— por y para la población residente. Sostener este posicionamiento es fundamental, más aún en contextos de expansión urbana, tal como acontece en Mar del Plata y sus localidades vecinas (García Fernández et al., 2026), ya que los desequilibrios en el acceso a los recursos recreativos podrían afectar la calidad de vida de determinadas poblaciones. 

Se aproximan las vacaciones de invierno y —como cada mes— el sitio oficial del Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC) de General Pueyrredón ha puesto a disposición la Guía de Actividades de julio 2026 (Figura 1). En esta nota se hace uso de dicha fuente de información pública para trascender su utilidad práctica y arribar a una reflexión crítica sobre la distribución en el territorio de la oferta local para el receso invernal 2026. En este sentido, la pregunta que guía este análisis y que se busca responder en las próximas líneas es: ¿Qué nos revela el mapa de actividades turístico-recreativas correspondientes al mes de julio sobre nuestro territorio local? 

Figura 1. Una fuente para dos perspectivas 

Fuente: extraído de https://www.turismomardelplata.gob.ar/  

Mar del Plata es un monstruo grande y pisa fuerte 

Dado que la Guía de Actividades consiste en un documento de promoción turística que no incluye cartografía, su consideración como fuente de datos espaciales requirió una reorganización de la información para poder ser trabajada en un entorno SIG de acceso libre (QGIS). La localización de cada sede, punto de encuentro (para los circuitos guiados) y punto representativo fue un criterio esencial para reconvertir la guía en una matriz de datos geográficos. Así, si bien el documento oficial incluye más de 380 actividades, al realizar el proceso de georreferenciación se obtuvieron un total de 146 localizaciones o puntos únicos (Figura 2), debido a que múltiples eventos (principalmente obras teatrales y recitales) coinciden en un mismo espacio físico. 

Figura 2. La geometría turístico-recreativa de las localidades 

Si bien se revela una oferta cultural dispareja, esta es coherente con el tamaño de las localidades. La distribución espacial en los casos de Batán, Chapadmalal y Laguna de los Padres-Sierra de los Padres-Colinas Verdes adquiere una forma triangular, cuya base radica en las rutas de acceso hacia y desde Mar del Plata. Cada una de estas localidades dispone de actividades relacionadas con sus especificidades locales, como por ejemplo el museo sobre el turismo social desarrollado durante los orígenes del peronismo en Chapadmalal, la visita a un emprendimiento productivo en el Parque Industrial General Manuel Savio en Batán y los recorridos por miradores o establecimientos para pasar el día en Sierra de los Padres. Por su parte, Mar del Plata —como ciudad cabecera del Partido y aglomeración de tamaño intermedio-grande de la Argentina (Di Nucci y Linares, 2016)—, reúne la mayor variedad de las categorías indizadas en la guía, así como la exclusividad de aquellas que demandan equipamientos con una considerable capacidad de aforo (teatros, salas de cine, ballet y danzas). Estas características le otorgan otra geometría, no exenta de desigualdades internas.  

Específicamente, se observa que la mayor programación de actividades se concentra en torno a los barrios Centro y Puerto (Figura 3). De nuevo, se trata de un resultado que confirma un patrón ya conocido o esperable. No obstante, solo la comparación con la programación correspondiente a los meses de enero o febrero permitiría establecer en qué medida la oferta cultural experimenta una mayor densificación o expansión hacia el frente costero y las playas. Más allá de las variaciones territoriales asociadas con la estacionalidad turística, este análisis muestra que, durante las vacaciones de invierno, Mar del Plata refuerza el aprovechamiento de una parte importante de la infraestructura y de los equipamientos emplazados en las áreas urbanas tradicionales. Los cuatro polos con mayor cantidad de actividades son el Teatro Auditorium, el Centro de Arte Radio City–Roxy–Melany, la Villa Victoria – Centro Cultural Victoria Ocampo y el Teatro Municipal Colón. Entre estos espacios polivalentes o multifuncionales y otros de mayor especialización se produce una convivencia en el territorio entre circuitos de acceso libre y gratuito y propuestas privadas o de pago. En este contexto, cabe preguntarse hasta qué punto esta conformación no constituye una limitación para el acceso de la población residente en los barrios más alejados o de reciente poblamiento, así como de quienes habitan en las demás localidades. 

Figura 3. Cantidad de actividades y tipo de accesibilidad económica en barrios centrales 

¿Hacia un observatorio geo-turístico del Municipio de General Pueyrredon? 

Como ya se señaló, la Geografía del turismo busca evitar reducirse a una mera agenda comentada de actividades y lugares. En este sentido, la guía mensual del EMTURyC ha demostrado ser una fuente secundaria de información clave para el análisis espacial de la oferta cultural en el Partido de General Pueyrredon. La sistematización y el mapeo de estos datos constituyen tanto un aporte para la focalización de potenciales políticas públicas como para la orientación de inversiones privadas con una mayor conciencia sobre las desigualdades y las potencialidades de localizarse en un lugar u otro. Asimismo, pueden contribuir al desarrollo de herramientas como atlas o calendarios interactivos que favorezcan una planificación más eficiente de la movilidad con fines recreativos, no solo de la población visitante, sino también de la residente. Los SIG pueden contribuir a complejizar este análisis de múltiples maneras. Entre otras posibilidades, permiten indagar si es posible acceder a la mayor parte de las actividades mediante el transporte público o si la programación se concentra en determinados días de la semana, especialmente durante los fines de semana o las vacaciones de invierno.  

No obstante, es importante transparentar el sesgo inherente a esta fuente, ya que incluye solo una parte de la oferta, condicionada por la pauta oficial y por una determinada lógica de promoción comercial. En este sentido, más que una Geografía del turismo, este análisis se aproxima a una geografía de la promoción turística o, si se quiere hilar aún más fino, a una geografía del patrocinio local, entendida como aquella que visibiliza a los emprendimientos que acceden o cumplen con los criterios para formar parte de este catálogo de circulación masiva. En consecuencia, quedan por fuera otras alternativas que podrían evidenciar un patrón de distribución territorial diferente. 

Solo asumiendo estas advertencias tiene sentido avanzar en una sistematización mes a mes que permita publicar informes con indicadores como la cantidad de eventos, su distribución territorial según el día de la semana y el horario, su evolución mensual, los porcentajes de actividades gratuitas y aranceladas, como así también mapas de densidad según grupos poblacionales destinatarios. La comparación entre distintas ediciones (vacaciones de invierno, verano y otros meses del año) permitiría analizar la evolución espacial y temporal de la promoción turística. Esta «radiografía» mensual posibilitaría demostrar el alcance real de las políticas públicas, las iniciativas empresariales y otros proyectos que buscan consolidar la tan anhelada «ciudad de doce meses» desde una perspectiva territorial. 

Referencias 

Di Nucci, J. y Linares, S. (2016). Urbanización y red urbana argentina: Un análisis del período 1991-2010. Journal de Ciencias Sociales, 7. https://doi.org/10.18682/jcs.v0i7.542 

García Fernández, F.; Parracone, A.; Gordziejczuk, M; Mikkelsen, C. y Ares, S. (2026). Geografía del bienestar, fragmentos territoriales en Mar del Plata y General Pueyrredon, Buenos Aires, 2022. Geográfica Digital, 23(45), e014. https://doi.org/10.30972/geo.23459265  

Hiernaux, D. (2006). Geografía del turismo. En D. Hiernaux y A. Lindón (Dirs.), Tratado de geografía humana (pp. 401–432). Anthropos; Universidad Autónoma Metropolitana.