slide 1
slide 1
Image Slide 1
Observatorio Ciudadano Político Electoral
Image Slide 2
CORONAVIRUS
Image Slide 3
ELECTORAL
Image Slide 3
CIUDADANO
Image Slide 3
POLÍTICO
previous arrowprevious arrow
next arrownext arrow


El frente CAMBIEMOS y la estrategia de la lista única

El frente CAMBIEMOS y la estrategia de la lista única

Yanina Casares y Gabriela Quititi[1]

 

La estrategia de Cambiemos a nivel nacional parece haber sido priorizar y favorecer el armado de listas únicas en todas las jurisdicciones, evitando la confrontación entre los distintos espacios o partidos que conforman este frente. Mar del Plata no fue la excepción. Las diferencias entre el intendente Carlos Arroyo, líder de la Agrupación Atlántica, y miembros de los demás espacios que en conjunto integran Cambiemos en la ciudad (CREAR, UCR, Coalición Cívica y PRO) se remontan a meses atrás. Su gestión ha sido duramente criticada en varias oportunidades, tales como el trascendido conflicto que se produjo en el marco de la sanción de la ley del 2×1 para las penas por delitos de lesa humanidad, cuando el intendente avaló el fallo de la Corte Suprema mientras que otros miembros de Cambiemos como Mario Rodríguez se expresaron en contra.

El caso más resonante de oposición interna a Arroyo ha sido el de la Unión Cívica Radical que si bien ratificó su pertenencia al frente en su Convención Nacional partidaria de abril, se encontró dividido en este asunto: por un lado, la línea que en Mar del Plata representan Mario Rodríguez, Sebastián Puglisi, Daniel Katz y “Tato” Serebrinsky entre otros, criticó la política de alianzas y en la ciudad sostuvo la opción de una lista puramente radical para competir en las PASO –cabe destacar que en más de una jurisdicción el radicalismo intentó conformar listas compuestas en su totalidad por esta fuerza-, pero quedó en franca minoría. Por el contrario, se impusieron aquellos sectores que privilegiaron una lista única, que terminaron ubicando a Vilma Baragiola en el primer lugar de los precandidatos.

Por su parte, miembros de otros espacios hicieron sucesivas declaraciones en las cuales enfatizaron su intención de no permitir listas hegemonizadas por el PRO o por Agrupación Atlántica en la ciudad. Tal fue el caso de Guillermo Castello de la Coalición Cívica y de Alejandro Carrancio de CREAR, quien propuso tempranamente a Lucas Fiorini como precandidato. Estos dos últimos se incorporaron a Cambiemos tras ser expulsados por las autoridades provinciales del Frente Renovador al ser acusados de haber facilitado sus votos al arroyismo a cambio de empleos públicos para sus seguidores. La idea de estos partidos fue buscar un acuerdo para no presentar listas separadas, frente a la directiva de la gobernadora de la provincia María Eugenia Vidal de trabajar en pos de una lista única en Mar del Plata. A pesar de las opciones y tentativas diversas barajadas a lo largo de los últimos meses, esta fue la opción que primó y abrió toda una nueva gama de conflictos por la conformación de la lista y las precandidaturas a nivel local, entre los que se encuentran las amenazas de renuncias y despidos que tomaron tono mediático. El intendente Arroyo y su partido recibieron apenas el sexto y el octavo lugar en la lista de concejales para sus candidatos Mauricio Loria (el yerno y secretario privado de Arroyo) y Juan Tonto (actual secretario del Concejo Deliberante). Esto provocó quejas del edil, a las cuales el gobierno provincial respondió haciendo notar que su sugerencia de ubicar a Vilma Baragiola –dirigente notoria del frente Cambiemos a nivel local- primera en la nómina fue atendida. Los siguientes puestos para concejales fueron ocupados por Guillermo Volponi (titular del EMDER, del PRO, en segundo lugar), Angélica Gonzalez (de la Coalición Cívica, tercer lugar), Martínez Bordaisco, María Cristina Coria (ambos de la UCR, en el cuarto y quinto lugar, respectivamente) y Florencia Ranelucci (referente de Desarrollo Social de la Nación y del PRO en Mar del Plata).

En cuanto a los radicales locales de la línea nacional alfonsinista, estos señalaron que la crisis que viene sufriendo el gobierno local desde el cierre de las listas, caracterizada por enfrentamientos entre líneas internas del oficialismo, es consecuencia de las malas decisiones de Vidal. El presidente del Comité Radical declaró a los medios que ocuparan el lugar de “garantes de la gobernabilidad”, porque, más allá de sus críticas a la gestión de Arroyo, la intención es que este sea un buen gobierno. Las declaraciones reactivaron en los últimos días las internas de la UCR local.

En definitiva, fue el armado vertical el que predominó en el frente Cambiemos. Las líneas nacional y provincial se impusieron por encima de las diversas alternativas y el armado local, lo cual quedó demostrado en la obtención de una posición poco relevante en la lista única por parte de Agrupación Atlántica, el partido del intendente Arroyo, y en la negativa a la opción de realizar internas en el frente que sugirió uno de los sectores de la UCR que quería armar su propia lista y cuyos dirigentes (Puglisi y Rodríguez, entre otros) se quedaron sin representación. La iniciativa firme de presentar una lista única en cada distrito tuvo su primer antecedente en Capital Federal, cuando, en el mes de mayo, Martín Lousteau intentó candidatearse y competir como una opción dentro de Cambiemos en las PASO, a lo cual la respuesta fue un no rotundo.

[1] Esta nota fue elaborada en el marco del seminario “Las coaliciones políticas en la Argentina del siglo XX”, dictado por la Dra. Marcela Ferrari en el Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades. Su contenido refleja el estado de las alianzas para el 7 de julio de 2017, fecha para la cual la Junta Electoral Provincial ya se había expedido, aunque algunas resoluciones judiciales hayan podido modificar parcialmente el panorama.