Los Comités Barriales de Emergencia. Una experiencia de acción colectiva.

Marcela Ferrari
INHUS, UNMDP-CONICET, CEHis, Fac. de Humanidades, CIC.
Patricia Lucero,Sofía Ares, Claudia Mikkelsen
INHUS, UNMDP-CONICET, GESPYT, Fac. de Humanidades [1]

 

Si entendemos que la acción colectiva es un acto relacional con sentido, deliberado y reflexivo, que trasciende la esfera privada de los actores para inscribirse en el espacio público buscando constituir una diferenciación entre un nosotros que los identifica y un otro externo que aparece como una alteridad no siempre conflictiva,[2] no hay dudas en cuanto a que la experiencia de los Comités Barriales de Emergencia (CBE) del Partido de General Pueyrredón, autogestados ante el desafío del COVID19 y del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), se inscribe en ese marco. Una lectura atenta de las redes sociales de los CBE da fundamento a esa afirmación y permite desplegarla para empezar a reconstruir la historia de estos actores colectivos a partir de su propio discurso público.[3] Es posible pensar esa historia en términos de autorrepresentación de un colectivo que no obstante su existencia reciente, hunde sus raíces en el largo plazo. Al igual que en otras experiencias que emergieron muy poco antes y de otras que parecen replicarla y expandirla, la pandemia sacó a la luz con gran intensidad los problemas preexistentes de los barrios de Mar del Plata y Batán y ofreció la oportunidad de articular un conjunto de asociaciones y movimientos sociales que desde tiempo atrás actuaban en el municipio.[4] Hoy, en esta ciudad con fuerte tradición vecinalista, su trabajo en común se despliega en lo cotidiano y oscila entre la atención a demandas concretas y la construcción de lazos de solidaridad extensos, que los trascienden y le dan sentido público.

Qué son y dónde se ubican los CBE

Los CBE se presentan como dispositivos de articulación comunitaria que trabajan para fortalecer una red de asistencia social robusta que ya se encontraba extendida en los barrios del Partido de General Pueyrredón -Mar del Plata y Batán- al desatarse la pandemia. El primer CBE nació a fines de marzo, a mediados de abril eran 30 y en la actualidad suman 33, lo que muestra la celeridad con que actuaron instituciones y organizaciones diversas para atender los requerimientos inmediatos de la pandemia y el ASPO, con alto grado de solidaridad y unidad.  Como los propios actores comunicaron, su formación fue impulsada por iglesias, clubes, organizaciones políticas, sociedades de fomento, centros y salas de salud, dispositivos estatales de contención y comedores, algunos de los cuales se abrieron a instancias de los comités, que se integraron ante las dificultades asociadas al ASPO para ofrecer soluciones, en especial a quienes “viven el día a día o no tienen condiciones básicas para garantizar la cuarentena”. Se perciben como una herramienta de construcción transversal, dotada de una gran diversidad institucional, política e ideológica, puesta al servicio del cuidado de la vida amenazada en los barrios. Integran, coordinan y actúan en relación permanente con los comedores escolares y comunitarios, las cocinas populares, los merenderos, los programas de asistencia alimentaria para adultos mayores extendidos por el territorio municipal.

Cada comité integra referentes de entre uno y cinco barrios entre aquellos del municipio que registran mayores necesidades. La participación es voluntaria y la decisión emana “de la reflexión colectiva de cada una de las organizaciones o instituciones que la componen”. Es decir, la presencia de movimientos populares, instituciones escolares, sanitarias, sociales, deportivas y eclesiásticas es decidida dentro de las organizaciones participantes, de manera deliberativa y reflexiva.

La mayoría se ubica en espacios no céntricos. Están integrados en cuatro zonas -Oeste, Sur-Oeste, Sur y Norte-, cada una de las cuales fue definida a partir de la logística de distribución de alimentos.

Identificador CBE Barrios
1 Virgen de Luján – Barrio Feliz – Ameghino
2 Libertad
3 Malvinas Argentinas
4 9 de Julio – López de Gomara – San Cayetano
5 La Herradura – Hipódromo – San Jorge
6 Jorge Newbery – Belisario Roldán – Cnel. Dorrego
7 Las Américas – Regional – Don Emilio
8 Autódromo – Belgrano – José Hernández
9 Don Bosco – B. Rivadavia – Los Andes – Santa Mónica – Estación Norte
10 Pueyrredon – Fortunato de la Plaza – Villa Evita
11 Bosque Grande-San Antonio-Santa Rita-Dos Marías
12 Las Heras
13 El Martillo
14 Estación Chapadmalal
15 Parque Hermoso – Valle Hermoso
16 Parque Independencia
17 Batán
18 El Boquerón
19 Florencio Sánchez – Cerrito – San Salvador – Don Diego
20 Antártida Argentina-Monte Terrabusi-Santa Rosa del Mar-Quebradas
21 San Martín-Cerrito Sur-Juramento
22 Nuevo Golf
23 Puerto
24 Acantilados – Serena – San Jacinto – Faro Norte – Alfar
25 Corredor 2 – Estación Camet, El Casal, 2 de Abril
26 Parque Camet
27 Las Dalias
28 Félix U. Camet
29 Aeroparque
30 Alto Camet
31 Centenario
32 Parque Palermo

 

Problemas detectados y redes de resolución

Estos espacios de encuentro y articulación sacaron a la luz un conjunto de alertas, problemas de larga data identificados por los propios colectivos barriales, que la pandemia puso en evidencia con total nitidez. Los CBE trabajan -principal pero no únicamente- sobre esas alertas para garantizar que sea posible sostener el aislamiento y el tránsito por sus distintas fases en los sectores vulnerables. La alerta primordial es la alimentaria porque, afirman con certeza, sin comida no hay salud y es indispensable “Resolver lo alimentario para concentrarnos en lo sanitario”; de allí que una de las principales acciones sea la distribución de alimentos frescos y secos. Otras alertas son el monitoreo de precios, por el cual se intenta evitar y denunciar abusos; la violencia familiar y de género, que en situaciones de aislamiento pueden incrementarse, tanto más si se suman condiciones de hacinamiento; la violencia institucional, a fin de evitar que las fuerzas de seguridad incurran en prácticas violentas. Por último, la alerta sanitaria, que está en la base de todo el dispositivo, a la que más adelante nos referiremos en particular.

Esas alertas, nacidas de necesidades concretas, son presentadas en términos de derechos de los vecinos. En efecto, los CBE entienden que es preciso atenderlas y ofrecer soluciones para que sea posible transitar la situación de aislamiento decidida a causa de la pandemia y la distensión paulatina dentro de los marcos constitucionales. A tal fin, nutridos por la red de actores sociales preexistentes, establecieron o reforzaron vínculos con un conjunto de instituciones entre las que destacan las del Estado, en sus tres niveles.

El principal actor interpelado es el Estado municipal, con información precisa, relevada y procesada con rigurosidad metodológica: conocen la localización de los comedores y merenderos, las necesidades del territorio, por sólo mencionar dos saberes autogenerados. Ante el municipio, en encuentros sostenidos en un comienzo cada 48 hs que, a medida que se aceitó la articulación, se espaciaron a dos por semana, los CBE se presentan como un nosotros, como herramienta de articulación con el territorio, de actuación sostenida en el tiempo, eficaz para ocupar un vacío de la política, diciendo cómo se puede llegar al territorio con conocimiento de dónde están las necesidades y cómo coordinar medidas de gobierno que tengan impacto en los barrios. No hablan de reemplazar al Estado, al cual le reconocen -y, en cierto sentido, reclaman- su presencia cubriendo funciones indelegables. En el mismo sentido, elevaron demandas a Obras Sanitarias Sociedad de Estado (OSSE) acerca del aprovisionamiento de agua en sectores de la ciudad donde el derecho al agua se encuentra vulnerado. En sucesivas reuniones mantenidas con autoridades municipales, provinciales y nacionales, los CBE perciben que son reconocidos por estos interlocutores como un instrumento central para evaluar, planificar y ejecutar políticas de asistencia alimentaria y social en el PGP. En esa tarea apelan a una red de instituciones con la que mantienen una vinculación constante: la Zona Sanitaria VIII; la Universidad Nacional de Mar del Plata, a través de sus grupos de extensión e investigación, especialmente de la Escuela de Medicina y de la Facultad de Ciencias de la Salud y Trabajo Social; el Observatorio de la Ciudad de la Universidad FASTA, que realizó encuestas y colaboró en procesar información sensible a partir del trabajo realizado. En la base de los informes que elevan y las acciones conjuntas realizadas, se encuentran los saberes populares que sistematizaron los CBE, partiendo de una premisa: “nadie conoce el barrio como las organizaciones e instituciones que trabajan todos los días con los vecinos y vecinas”.

Propuestas y acciones en red

El diagnóstico de las demandas/derechos de los vecinos permite poner en marcha actividades y proponer soluciones. Diariamente los CBE trabajan para mejorar la calidad de la información, con el apoyo de las universidades, y llevan a cabo acciones concretas, de las cuales focalizaremos en las que contemplan dos alertas: la alimentaria y la sanitaria.

– Alerta alimentaria:

A mediados de septiembre de 2019 el municipio declaró la emergencia alimentaria por un año.[5] Esa condición fue agravada por la pandemia y las políticas de aislamiento que impactaron en los niveles de empleo formal e informal. Siguiendo las redes sociales de los CBE, se observa que el primer relevamiento de necesidades alimentarias fue entregado por ellos a las autoridades municipales el 17 de abril, a pocos días de haberse puesto en marcha la logística de distribución de alimentos por zonas. Esta planificación calculaba la cantidad de raciones necesarias para hacer frente a la demanda -que, vale decir, no cesó de incrementarse- y a la calidad nutricional de las viandas para elevar el sistema inmunológico de la población, especialmente infantil. Acompañaron el informe de una solicitud de previsibilidad de los recursos, para poder planificar y actuar con rapidez. El segundo relevamiento fue elevado el 11 de junio, en el marco de la Mesa Social de Emergencia.[6] Las respuestas del municipio están por debajo de la cobertura diaria de alimentación que precisan los vecinos. No obstante, la entrega de alimentos es continua, aunque se registran incrementos y retrocesos en cantidad y calidad, en especial de alimentos frescos.[7] Ante esas carencias los CBE siguen dos vías: el diálogo con las autoridades municipales y la visualización pública de la problemática.

Los CBE canalizan partidas extraordinarias estatales y donaciones privadas de diverso origen -entre otras, de cooperativas de productores (de verduras, de productos lácteos), de empresarios locales (carne de cerdo y verduras), de la fundación de la UNMDP (alimentos secos, productos de limpieza e higiene). Pero también reciben directamente, en sus redes sociales, ofrecimientos de alimentos y de ayuda. Asimismo, relevan la implementación del IFE y el incremento de las partidas provinciales al Servicio Alimentario Escolar. Realizan el seguimiento de las donaciones y ayudas que llegan al municipio, llevaron a cabo gestiones para que las tarjetas alimentarias llegaran a sus beneficiarios, acompañaron la puesta en marcha de ferias a cielo abierto.

– Alerta Sanitaria:

Al iniciar su trabajo en tiempos de pandemia, los CBE impulsaron la vacunación de los y las trabajadores/as que realizaban tareas comunitarias, la participación de un/a responsable sanitario de cada CBE para realizar una capacitación a cargo de la Secretaría de Salud Municipal y la UNMDP para favorecer la detección temprana de personas con sintomatología respiratoria. También en este aspecto solicitaron que el Municipio arbitrase todas las medidas necesarias relacionadas con la detección, el aislamiento y los cuidados a los posibles infectados y personas de su entorno.

Luego, la propuesta realizada por los CBE para conformar una Red de Promotores Barriales de Salud (PBS) fue avalada en el marco de la Mesa Social de Mar del Plata y Batán, en cuyo interior funciona la Mesa de Salud, conformada por las autoridades sanitarias de los tres niveles de gobierno, miembros de la UNMDP, concejales y los CBE. La iniciativa fue enriquecida y rediseñada por profesionales de la Escuela Superior de Medicina, la Facultad de Ciencias de la Salud y Trabajo Social, la Zona Sanitaria VIII, la Secretaría de Salud Municipal y el Hospital Interzonal General de Agudos “Dr. Oscar E. Alende” y el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil “Don Victorio Tetamanti”. Del trabajo conjunto nació el Plan CuiDARnos, cuyos principales objetivos son “alertar a la sociedad sobre la necesidad de mantener cuidados personales y comunitarios para evitar la propagación del virus; reforzar las recomendaciones establecidas por las autoridades sanitarias para que los vecinos y vecinas actúen sin miedo pero con responsabilidad; detectar de forma temprana personas con sintomatología respiratoria; identificar a las personas que por su edad o situación de salud se encuentran entre los grupos de riesgo para COVID-19, en especial aquellas que no cuentan con una red de apoyo familiar o comunitaria.”[8]

Para los CBE esta experiencia constituye una estrategia de salud colectiva que, lejos de suplantar la responsabilidad intransferible del Estado en la materia, “busca empoderar a la población para que tome la salud en sus manos” y se comprometa con ella. La acción fue paulatina. En una primera etapa fueron electos y capacitados los responsables de salud de cada CBE; luego, los profesionales que intervienen en el Plan, capacitaron a Promotorxs Barriales de Salud (PBS), que integraron una red con sede en el ámbito de los CBE. Son éstos los que asignan a los promotorxs, una zona del barrio y organizan su trabajo. Antes de la ejecución del CuiDARnos, los vecinos fueron informados sobre la implementación del plan en cuanto a que los PBS no deben ingresar a los domicilios, llevan una pechera blanca del programa y una identificación con nombre y apellido. El 22 de junio los PBS comenzaron a recorrer paulatinamente los barrios de cada zona del MGP. Los promotores compartieron información preventiva con los vecinos y recopilaron datos para la planificación sanitaria, aclarando a los encuestados que sus respuestas son voluntarias y que los datos proporcionados son confidenciales y de insumo para la planificación sanitaria. La información que permite actuar de forma temprana con los sintomáticos respiratorios detectados es puesta a disposición de la Secretaría de Salud. La que brinda conocimiento de familias sin redes de contención ni asistencia alimentaria constituye insumos para el trabajo de cada CBE. Finalmente, aquella que contribuye a identificar grupos de riesgo para COVID 19 para acciones promopreventivas en momentos en que no existe circulación viral y como insumo para la toma de decisiones si surgiera un brote, es sistematizada por agentes de la UNMDP. [9]

 

A modo de conclusión

A la luz de su propio discurso, los CBE se constituyeron como un actor colectivo organizado en el Municipio de General Pueyrredón para expresar las necesidades de los sectores más vulnerables de la población, ya existentes pero agudizadas en el contexto de la crisis desatada por la pandemia COVID 19. En ese sentido, la emergencia sanitaria y sus consecuencias fueron el disparador para articular solidariamente una trama preexistente y robusta de organizaciones, asociaciones e instituciones ya instaladas en el municipio. Se autorrepresentan como una creación popular, original e innovadora, producto de la inteligencia colectiva y del compromiso social, nacida del propio territorio. Se identifican como actores sociales y políticos con capacidad de agencia a la hora de planificar y poner en marcha acciones tendientes a abordar distintas problemáticas para satisfacer las necesidades de los vecinos. Se expanden públicamente en relación con distintos actores – políticos, sociales, educativos, sanitarios, entre otros- a través de prácticas de interpelación y colaboración, para formar parte de una red pública, más amplia, en la que intervienen actores institucionalizados (municipalidad, universidades, servicios de salud de la provincia), o informales, de contornos menos nítidos (obreros navales que diseñaron una cocina económica para mejorar la infraestructura de los comedores comunitarios, vecinos que realizan donaciones). Apelan a la conciencia y el compromiso de los vecinos directamente afectados, a los que proponen empoderar a raíz de sus propios cuidados, y, a través de su discurso público, al conjunto de la sociedad.

En esta coyuntura, se infiere que desde ese “nosotros los CBE”, los protagonistas desplazaron las formas de lucha de la protesta y la movilización frente a un “otro gobierno del Estado”, con el que habitualmente antagonizan, hacia prácticas tales como el diálogo y la negociación que el contexto crítico impulsa. LOS CBE exhiben con orgullo un trabajo comunitario potente y muy eficiente que llega “hasta el último rincón” para atender a las familias que necesitan ayuda, organizar la logística alimentaria y de salud pública, recopilar información para contribuir a adoptar políticas públicas, mediante un dispositivo rápido, justo, solidario y transparente. Pero ni las prácticas consensuales ni la construcción colectiva les impide expresar que el Estado debe estar presente, debe continuar cubriendo sus funciones indelegables y sus obligaciones esenciales para resolver situaciones derivadas de negociaciones rotas que generan injusticias, puestas en flagrante evidencia por la crisis que gira en torno al COVID 19.

El desencadenamiento de numerosos contagios en lo que va del mes de julio reinstala la importancia de dar continuidad a este esfuerzo cooperativo de los CBE. ¿Y a futuro, ante los desafíos de la pospandemia? ¿Cuál será el destino de estos dispositivos de planificación y ejecución de gran eficacia? ¿Los CBE, llegaron para quedarse? Tomemos un ejemplo. Recientemente abrieron un frente complementario a la emergencia sanitaria. Preocupados por la falta o la deficiencia de los servicios esenciales en los barrios (entre otras, relacionadas con la red de agua potable, el transporte público, la recolección de residuos, el alumbrado, los anegamientos e inundaciones), propusieron realizar un censo urbano para construir un Plan Estratégico Barrial a partir de los saberes populares, que podría derivar en soluciones concretas. Como se puede apreciar, el abanico de actividades de los CBE se expande. Piensan y actúan en lo urgente pero también diseñan estrategias a largo plazo. De allí que se presenten como una solución para un desarrollo inclusivo. Es por eso que desde la coordinación de los CBE se intenta obtener un reconocimiento específico de las instancias estatales, lo que significaría un paso adelante en sentido de territorializar la política social.

[1] Esta comunicación es un avance inicial del proyecto “Monitoreo y seguimiento de las estrategias para minimizar la circulación del COVID 19 en el Partido de General Pueyrredon”, radicado en el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales (INHUS), UNMDP -CONICET, aprobado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la República Argentina. Las autoras se desempeñan además en el Centro de Estudios Históricos (CEHis) y en el Grupo de Estudios sobre Población y Trabajo (GESPYT) de la Facultad de Humanidades de la UNMDP.

[2] Mónica Gordillo et al, “La dinámica de la protesta durante la reconstrucción democrática. Córdoba dentro del escenario nacional”, en Marcela Ferrari y Mónica Gordillo (comps.), La reconstrucción democrática en clave provincial. Rosario, Prohistoria, 2015, p. 123.

[3] Este artículo tiene como fuente principal el Facebook de los CBE, entre el momento de su creación, 6 de abril, y el domingo 12 de julio.

[4] En Chaco, uno de los espacios más afectados por el COVID 19 en Argentina, a mediados de marzo ya existían comités de emergencia comunitaria integrados por más de treinta organizaciones sociales, de derechos humanos, sindicatos y partidos políticos, para monitorear y actuar eficazmente ante la crisis, que agravó situaciones deficitarias del sistema sanitario y el contexto de pobreza. “Coronavirus: organizaciones sociales, sindicatos y partidos proponen “comités de emergencia comunitaria”. Chaco día por día, 25/03/2020. https://www.chacodiapordia.com/2020/03/25/organizaciones-sociales-sindicatos-y-partidos-proponen-comites-de-emergencia-comunitaria-para-enfrentar-al-coronavirus/. Sobre otras experiencias similares, “Instalarán ‘comités de emergencia social’ en comunas de la provincia de Buenos Aires”, Telam, 27/03/2020 https://www.telam.com.ar/notas/202003/445185-reunion-comite-emergencia-social-politicas-alimentarias-coronavirus.html. “Impulsan la creación de comités de emergencia por coronavirus en todos los barrios”. 0221.com, 14/04/2020. https://www.0221.com.ar/nota/2020-4-14-16-57-0-impulsan-la-creacion -de-comites-de-emergencias-por-coronavirus-en-todos-los-barrios

[5] “El Concejo aprobó la emergencia alimentaria en Mar del Plata: qué implica”“ Qué digital, 13/9/2019.  https://quedigital.com.ar/sociedad/el-concejo-aprobo-la-emergencia-alimentaria-en-mar-del-plata-que-implica/

[6] El municipio conformó una Mesa Social con el objetivo de atender “las necesidades de los sectores más vulnerables” que puedan surgir como consecuencia de la pandemia del coronavirus en el Partido de General Pueyrredón. Integran dicho espacio funcionarios del gabinete  de Guillermo Montenegro, concejales, representantes de la Universidad Nacional de Mar del Plata, FASTA, Pami, Desarrollo Social de Provincia y Nación, Anses, la Iglesia Católica, Evangélica, SUIM, CTA y CGT. Carlos Walker, “Ya comenzó a funcionar el primer comité barrial de crisis en la zona sur”, en El Marplatense, 4/4/2020. https://bit.ly/3h8KOwy

[7] En la semana del 20 al 26 de abril se distribuyeron 3900 kg de alimentos frescos aportados por el MGP, lo que representó un incremento significativo con respecto a los 1100 kg percibidos la semana anterior, pero que seguían por debajo de las necesidades de la población.

[8] Cabe destacar las diferencias del Plan CuiDARnos con el Plan Detectar, que supone la toma de hisopados en distritos de circulación comunitaria del virus, situación epidemiológica que hasta la elaboración de este artículo no se había dado en General Pueyrredón.

[9] Específicamente, a través del proyecto dirigido por Andrea Perinetti (Escuela Superior de Medicina, UNMDP), “Universidad y municipios: modelaje estadístico de escenarios y acciones promopreventivas en el territorio para localidades con menos de 500.000 habitantes o bajo número de casos” (MINCYT, 2020).

¿Mar del Plata antiperonista? Pensar las elecciones 2019: entre el corte de boleta y el vecinalismo.

Augusto Bianchino 

 

El 27 de octubre se celebró el décimo noveno comicio desde el retorno de la democracia en 1983.[1] Diez fueron para elegir cargos ejecutivos, mientras que los nueve restantes dirimieron el reparto de escaños en los cuerpos legislativos únicamente. En el municipio de General Pueyrredón, se presentaron 279[2] listas desde la primera elección el 30 de octubre de 1983 hasta la que tuvo lugar el pasado domingo.

De los siete intendentes que resultaron electos en el municipio, tres fueron de procedencia radical (Ángel Roig, Elio Aprile y Daniel Katz), uno de la Unión del Centro Democrático que también fue comisionado durante la última dictadura militar (Mario Russak), dos provenientes de partidos municipales (Gustavo Pulti y Carlos Arroyo) y, por último, uno de centro derecha miembro de Propuesta Republicana (Guillermo Montenegro).

Una escena local polarizada

En las últimas elecciones del 27 de octubre de 2019, el Municipio de General Pueyrredón (en adelante MGP) constituyó uno de los escenarios más relevantes del proceso electoral argentino, donde los candidatos nacionales fueron protagonistas. La ciudad de Mar del Plata es un distrito de peso por el caudal de votos, ya que su padrón es desde hace varios años el segundo más numeroso de la provincia de Buenos Aires. Por eso, esta vez Mauricio Macri visitó la ciudad en su anteúltimo acto de campaña y, al día siguiente, Alberto Fernández cerró la campaña nacional en la histórica rambla marplatense. Los resultados electorales corroboraron las expectativas previas al último domingo de octubre: un alto nivel de polarización y una diferencia mínima entre los dos principales frentes electorales.

En MGP el Frente de Todos y Juntos por el Cambio acumularon la mayor cantidad de votos para todas las categorías de la boleta, resultando ganador el segundo con una diferencia menor a los cinco puntos porcentuales para los tres niveles ejecutivos: presidente, gobernador e intendente (ver Tabla Nº 1).

Tabla Nº 1. Resultados provisorios del voto en General Pueyrredón a presidente, gobernador e intendente en octubre 2019

PARTIDO POLITICO

Presidente

Gobernador

Intendente

JUNTOS POR EL CAMBIO

44,78%

47,72%

40,43%

FRENTE DE TODOS

42,83%

42,96%

37,63%

CONSENSO FEDERAL

7,00%

5,52%

4,17%

ALIANZA FRENTE DE IZQUIERDA Y LOS TRABAJADORES

2,53%

2,56%

1,82%

UNITE POR LA LIBERTAD Y LA DIGNIDAD

1,56%

———–

———-

FRENTE NOS

1,27%

1,22%

1,03%

ACCIÓN MARPLATENSE

———–

———–

11,03%

AGRUPACIÓN ATLÁNTICA

———–

———–

3,85%

Fuente: Construcción propia en base a datos estadísticos de la Cámara Nacional Electoral

La polarización que expresaba la escena política local en las semanas previas al comicio se confirmó en las urnas. Empero, los resultados históricos demuestran que en el electorado local ese fenómeno es reciente. Iniciado en 2015, respondería tanto a las preferencias del voto local como a la consolidación electoral de una coalición política opositora. (ver Tabla Nº 2).

Tabla Nº 2. Comparación resultados definitivos 2015 y provisorios 2019 del voto en General Pueyrredon a Presidente, Gobernador e Intendente

PARTIDO POLITICO

Presidente

Gobernador

Intendente

Resultados definitivos 2015

ALIANZA FRENTE PARA LA VICTORIA

31,43%

29,86%

36,87%

ALIANZA CAMBIEMOS

38,73%

50,68%

47,00%

Resultados provisorios 2019

FRENTE DE TODOS

42,83%

42,96%

37,63%

JUNTOS POR EL CAMBIO

44,78%

47,72%

40,43%

Fuente: Construcción propia en base a datos estadísticos de la Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires y de la Cámara Nacional Electoral

Al comparar los resultados electorales de 2015 y 2019 observamos que dicha polarización se consolida en la última elección a presidente y gobernador, puesto que los dos principales frentes políticos acumulan un mayor porcentaje de votos; además, la diferencia porcentual entre ambos es mucho menor en la última convocatoria. La proporción es inversa en el caso del voto a intendente. Esto se debe a la participación del vecinalismo, en particular al principal partido vecinal de la ciudad, Acción Marplatense (en adelante AM), que en 2015 estableció una alianza con el Frente para la Victoria (en adelante FpV) y en 2019 se presentó con boleta corta compitiendo contra ese sector político, ahora agrupado en el Frente de Todxs. Aun así, la acumulación de votos de dicho partido vecinal en 2019 fue reducida y no impacta en el fenómeno de polarización mencionado.

Participación electoral del vecinalismo

Un fenómeno que debemos considerar al analizar el escenario subnacional marplatense es la participación electoral del vecinalismo, ya que durante las tres últimas gestiones municipales el máximo mandatario accedió mediante un partido vecinal, sea en alianza o mediante boleta corta. Nos referimos específicamente a los casos de Gustavo Pulti quien ganó en 2007 con boleta corta y renovó en 2011 en alianza con el FpV nacional y provincial, y a Carlos Arroyo quien ganó en 2015 aliando su partido comunal con Cambiemos. El peso electoral y el protagonismo del vecinalismo en la ciudad es un hecho ineludible, pero al ser revisado históricamente vemos reducida su centralidad en la escena local. Si analizamos la tendencia de la participación electoral del vecinalismo en MGP podemos considerar que se encuentra actualmente en un proceso de retracción (ver Gráfico Nº1). 

Gráfico Nº 1. Cantidad de listas vecinalistas que se presentan a elecciones
entre 1983 y 2019 en General Pueyrredon.

Sin embargo, el caudal de votos que obtuvieron los vecinalistas en la última elección, los posiciona como un actor relevante que sigue imprimiendo un sello distintivo a la tradición política local. Respecto a la participación electoral del vecinalismo en MGP podemos reconocer a partir de 1983 una tendencia creciente y progresiva que, a su vez, presenta altibajos tanto en términos de participación como de eficacia electoral. Entre 1983 y 1999 cada vez se presentan más agrupaciones locales a elecciones, tanto a través de partidos políticos vecinales como en frentes electorales con partidos nacionales. En estos casi veinte años la eficacia electoral es muy baja, aunque creciente (ver Tabla Nº3).

Tabla Nº 3. Participación electoral del vecinalismo en

General Pueyrredón entre 1983 y 2019<![if !supportFootnotes]>[3]<![endif]>

Año

Listas

% Participación*

Total Voto Vecinal**

1983

1

7,14%

0,58%

1985

–

–

–

1987

1

6,66%

5,12%

1989

–

–

–

1991

1

6,25%

4,54%

1993

1

6,66%

27,95%***

1995

3

17,64%

12,78%

1997

1

10%

10,20%

1999

2

16,66%

15,37%

2001

2

9,52%

30,40%

2003

4

23,52%

66,97%***

2005

3

15%

16,41%

2007

1

5,88%

33,95%

2009

5

29,41%

48,25%***

2011

2

14,28%

40,97%

2013

2

18,18%

33,02%

2015

3

25%

82,18%***

2017

4

23,52%

52,56%***

2019

2

15%

14,88%

Fuente: construcción propia en base a datos Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires

 

*Porcentaje de partidos vecinales respecto del total de partidos presentados ese año

**Voto acumulado del total de partidos vecinales

***Partidos vecinales dentro de frentes electorales

A partir de 2001 podemos considerar un segundo período que se destaca tanto por el aumento de la participación como por una mejor performance electoral. Consideramos este momento como el período de un nuevo auge del vecinalismo en la ciudad, puesto que su eficacia electoral mejora al punto de ganar elecciones y consagrar en 2007 un intendente vecinalista. Esta etapa se extiende hasta la elección de 2009. Después de 2011 comienza un tercer período que llega hasta la actualidad y puede ser considerado como de retracción del vecinalismo partidario, signado tanto por la merma en la participación como por una disminución importante del voto obtenido por esos partidos que sólo podría ser subsanada, en algunos casos, a través de alianzas electorales con partidos políticos nacionales.

Vemos en la Tabla Nº 3 que el voto obtenido en 2019 por el vecinalismo es similar al que obtenía este mismo sector en las elecciones previas al 2001. Lo que demuestra dos cuestiones. Primero, que sigue siendo un actor capaz de acumular un porcentaje estimable de los votos locales, y segundo, que continua la tendencia decreciente de su eficacia electoral, propia de lo que hemos considerado su actual etapa de retracción.

Tendencia histórica del corte de boleta

En MGP podemos reconocer una tradición del corte de boleta que se remonta a varios momentos de la historia electoral del distrito. A partir de 2001 se observa con claridad una tendencia en el electorado por una identidad localista (ver Tabla Nº 3), que comenzaba a evidenciarse cada vez más en las sucesivas elecciones, posiblemente el hito de esta tendencia sea la victoria del vecinalismo con boleta corta en la elección para intendente de 2007.

El análisis del corte de boleta desagregado por partidos políticos y niveles de gobierno (ver anexo Tablas Nº 4 a Nº 8), induce a pensar que los ciudadanos del MGP orientan sus preferencias electorales locales tanto hacia el vecinalismo como hacia partidos de centro derecha. Es decir, entre 2003 y 2011 en el MGP observamos preferencias cruzadas: una preferencia electoral por candidatos a presidente y gobernador de procedencia kirchnerista o peronista, combinado con candidatos de otras fuerzas a nivel local.

Sin embargo, al pasar revista por los resultados de cada comicio ejecutivo, se registra una tendencia creciente del voto para intendente municipal hacia el kirchnerismo o peronismo en sus diferentes vertientes, generando ya sea una merma en el voto vecinalista y a partidos de centro derecha, o una polarización que impacta negativamente tanto en el vecinalismo como en aquellos partidos que no están comprendidos dentro del Kirchnerismo o la centroderecha.

En 2015 la tendencia del voto en la ciudad a presidente y gobernador se orienta a favor de candidatos de centro derecha. Recordemos que en esa elección la alianza Cambiemos ganó en los tres niveles en la ciudad de Mar del Plata. La tendencia que se repite en 2019, cuando triunfan los candidatos de Juntos por el Cambio. El alto nivel de polarización supone, como ya mencionamos, un caudal importante de votos hacia el Frente de Todos, manteniendo así altos niveles de preferencia hacia el Kirchnerismo para presidente (42,83%) y gobernador (42,96%).

Consideramos que las modificaciones del voto hacia candidatos a intendente del kirchnerismo o peronismo encuentra una de sus pautas explicativas en la disminución del corte de boleta, tal como se observa en la Gráfico Nº 2.

Gráfico Nº 2. Corte de boleta para cargos ejecutivos en boletas partidarias vinculadas al kirchnerismo- PJ (FPV, Unidad Ciudadana, Todxs).

Es importante destacar que en el año 2015 el FpV no presenta boleta propia a nivel local conformando una alianza con el vecinalismo gobernante en ese entonces. En esa ocasión, a diferencia del resto de los años electorales analizados en el gráfico precedente, el saldo del corte de boleta es positivo para la categoría a intendente, pero registramos para ese mismo año el menor caudal de votos emitidos en la ciudad a las categorías de Gobernador y Presidente para el FpV. Lo que permitiría explicar un corte a favor del candidato a intendente y no a la inversa, como se presenta en el resto de los años analizados en el gráfico.

Al observar el corte de boleta de las categorías Gobernador e Intendente entre 2003 y 2019 vemos que el corte de boleta en la categoría Intendente presenta una drástica reducción, llegando a su punto más bajo en la última elección de 2019. Como mencionamos, en 2015 no se presenta candidato del kirchnerismo en la ciudad, de modo tal que, si exceptuamos dicha elección, vemos que al comparar las últimas dos elecciones con candidatos kirchneristas, en 2011 con Carlos Cheppi y en 2019 con Fernanda Raverta el corte de boleta tanto en relación a la categoría Gobernador como Presidente se reduce en un 30,82% y un 25,28% respectivamente (ver Gráfico Nº 2). Es necesario remarcar que, en la elección de 2011, el vecinalismo de AM anuda su boleta a la boleta del Frente para la Victoria nacional y provincial. Es relevante preguntarnos aquí ¿cuáles son las determinantes específicas de la reducción de corte de boleta entre 2003 y 2019 para el kirchnerismo de la ciudad? En una visión a largo plazo, entendemos que, al haber alcanzado una baja performance electoral en 2019, AM no es el principal factor explicativo del corte de boleta al kirchnerismo en la última elección. Puesto que basta con comparar los caudales de votos que este recibió aliado al FpV en 2015 y el kirchnerismo por su cuenta 2019 para ver que el segundo supera por casi dos puntos porcentuales al primero. Es decir, el kirchnerismo en 2019 sin estar aliado a Acción Marplatense a nivel local logra superar el caudal de votos que obtuvo en 2015 en alianza con aquel (ver anexo Tablas Nº 4 a 8).

Es posible que algunas de las determinantes de tal reducción en el corte de boleta al kirchnerismo local puedan encontrarse en el contexto nacional electoral de 2019 que significó una performance electoral para este sector político mucho mayor que en 2015, pero no tan grande como en 2011. Antes bien es posible que al rastrear las tramas que constituyen las configuraciones del kirchnerismo local podamos dilucidar a partir de las estrategias electorales establecidas por este sector algunas pautas que nos permitan comprender más adecuadamente el comportamiento en el corte de boleta que siempre tuvo, el cual inevitablemente debe ser analizado en el marco de una tendencia decreciente en el corte de boleta total en la ciudad, al menos desde el 2003 hasta nuestros días. En cualquier análisis sobre las últimas elecciones y sobre la historia electoral de la ciudad no podemos pasar por alto que el voto hacia el kirchnerismo a nivel local ha ido creciendo hasta alcanzar en la última elección el máximo porcentaje para este sector político desde 1983. Cuestión que nos permite comenzar a desmitificar la “sonsera”, parafraseando a Arturo Jauretche, que supone a la ciudad de Mar del Plata como una ciudad “gorila”.

Anexo

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Tabla Nº 4 Diferencia y Sumatoria Corte de Boleta en MGP 2003

PARTIDO POLITICO

Gobernador

Intendente

%Gob – % Int

PARTIDO JUSTICIALISTA

34,68

16,78

17,9

P. POPULAR DE LA RECONSTRUCCION – PPR

0,93

1,54

-0,61

PARTIDO DEL OBRERO

1,24

0,84

0,4

PARTIDO DEL SOCIALISTA AUTENTICO

1,32

0,92

0,4

P. HUMANISTA ECOLOGISTA

1,98

1,19

0,79

MOV. POR LA JUSTICIA SOCIAL – MOJUSO

0,01

0,01

–

AZA. FTE. POPULAR BONAERENSE – FREPOBO


Decí qué hacemos vos y yo, qué cosa, vos y yo… *

Marcela Ferrari

CEHis, UNMdP- CONICET

*de A un semejante, Eladia Blázquez

Perdón, Eladia, por evocar versos de un tango tuyo tan profundo para hablar de las listas de precandidatos a concejales que cerraron en Mar del Plata el último 22 de junio, pero la dinámica política me disparó la asociación. Así que vení, charlemos …

A las próximas elecciones se presentarán diversos tipos de organizaciones: agrupaciones vecinales, partidos y coaliciones políticas. Yo quiero hablarte de las últimas, porque aparecen como las “reinas” de estas elecciones. Vos sabés que los frentes y las alianzas no son una novedad. En Argentina los viste competir durante la segunda mitad del siglo XX, con mucho éxito electoral en los ‘90 (Alianza). En lo que va del siglo XXI ganaron dos: el Frente para la Victoria, de matriz peronista, y Cambiemos, que por primera vez llevó a los liberales al poder sin necesidad de un golpe militar. Pero hoy da la impresión de que las coaliciones se tragaron a los partidos. Por ellas circulan políticos de muy distintos espacios, con paso acelerado. Y si, como afirmaron, el peronismo es un sistema político en sí mismo, podríamos decir que la política argentina se peronizó: podríamos hablar en los mismos términos para cada una de esas coaliciones.

En General Pueyrredón, algunas se formaron y otras estallaron. ¿Sabrán qué hacer entre unos y otros? Porque hay quienes lograron ocupar primeros lugares en las listas sin dominar el saber hacer de la política mientras otros, muy experimentados, quedaron relegados en los vertiginosos armados finales. Como nunca, se formaron nuevos espacios políticos y se congelaron trayectorias. Para los no familiarizados con lo político (los “profanos”), algunos precandidatos parecen “sacados de la galera”. Pero no nos equivoquemos, Eladia: aun en tiempo record, estas asociaciones no son improvisadas sino acuerdos entre cúpulas de fuerzas políticas que deciden colaborar para lograr una meta inmediata, mejorar sus resultados electorales para acceder a cargos de gobierno, y, después, concretar en la mayor medida posible sus objetivos y distribuir beneficios entre sus integrantes. Racional, ¿no? Un maridaje por conveniencia. ¿Y las ideas? Los umbrales básicos de coincidencias, en ciertos casos, parecen haber sido reemplazados por una intencionalidad hegemónica -hasta donde se pueda. Eso sí, hay proyectos más o menos populares, más liberales o más nacionalistas, más de izquierda o de derecha, que hilvanan o no con espacios nacionales y provinciales.  De ese turbión, Eladia, va a depender buena parte de la calidad de vida de los marplatenses que, el 27 de octubre, para el municipio de General Pueyrredón, elegiremos intendente y la mitad de los cuerpos colegiados -12 concejales y 5 consejeros escolares.

Pero pará…, sentáte un poco, el cronograma electoral se viene encima. El 11 de agosto hay que votar en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), así que hablemos de las coaliciones locales. El principal enfrentamiento se dará entre los adversarios de la alianza oficialista, que estalló hace tiempo.  No te hablo del intendente Arroyo, denostado por los compañeros de Cambiemos que lo llevaron al gobierno comunal y que vuelve a su Agrupación Atlántica, presentando “lista corta”. La disputa en la ahora Juntos por el Cambio se dará entre los adversarios de la UCR y del PRO. Vilma Baragiola, actual miembro del Concejo Deliberante, es una política profesional: vive para la política por vocación y porque vive de ella. Acumula una larga trayectoria de cargos partidarios en la UCR y en el gobierno, aun nacionales e internacionales. Siempre mantuvo un fuerte anclaje en la ciudad. Su adversario, el actual diputado nacional Guillermo Montenegro, fue un abogado con trayectoria en el poder judicial hasta que decidió -como dicen en la jerga PRO- “dar el salto” y “meterse en política”. Saltó por la puerta grande que le abrió Mauricio Macri: fue su ministro de Justicia y Seguridad en CABA desde 2007 y creó la Policía Metropolitana. Este nativo marplatense, domiciliado hasta el último enero en San Isidro, es apoyado por las autoridades nacionales y provinciales de su partido. Parece haber venido a alinear tropas escuetas, formar un partido y reclutar adhesiones. Hasta acá, Eladia, todo claro: una radical y un PRO puros disputarán la interna por la candidatura a intendente en su coalición. Ahora, las listas son distintas. La de la UCR es exclusivamente partidaria; lo curioso es que el llamado formateur, el que pesa en las decisiones, parece estar en otro lugar, si tenemos en cuenta que el ex intendente Daniel Katz impuso una reconfiguración de último momento que, entre otros cambios, llevó a su hermano a encabezar la nómina. A falta de internas que asegurasen la alternancia de fracciones prevista en la carta orgánica radical, hubo una selección de hecho: un precandidato “de” Katz, una “de” Maximiliano Abad, uno con peso propio, una “de” Baragiola. Mientras tanto, la lista del PRO muestra que el partido está en etapa formativa en la ciudad. Qué cosa…unos y otros. Encabeza la lista un exbasquetbolista treintañero con fuerte impacto en el mundo del deporte local, al que muestran como procedente de la muy minoritaria agrupación FE que nutrió a Cambiemos; dado que FE perdió a su organizador (Gerónimo Venegas), el referente más cercano que podría tener este joven deportista arribado a político podría ser un ex rugbier: Montenegro. El segundo lugar lo ocupa una abogada representante de la Coalición Cívica, que responde a Elisa Carrió. El tercero, de CREAR (Lucas Fiorini, senador provincial por Cambiemos, de lejanos orígenes peronistas), es quien tiene más experiencia por ser concejal  y contar con influencia territorial. El cuarto lugar recayó sobre una candidata que responde a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Parece, entonces, que asistimos a la articulación de un partido que da cabida a fuerzas diversas no demasiado heterogéneas, que en esta coyuntura apuesta al impacto social de un joven primer precandidato, incontaminado de política por inexperto, mientras disimula a empresarios en posiciones lejanas en cuanto a chances electorales pero cercanas a los intereses de esta fuerza.

Había otra coalición no peronista. Por Consenso Federal 2030, el espacio que se referencia en Roberto Lavagna, iban a competir dos candidatos para intendente: Santiago Bonifatti, quien rompió con Acción Marplatense, la agrupación vecinal que lo llevó a concejal durante la gestión del ex intendente Gustavo Pulti- y Rodrigo Hernández, de Libres del Sur. A último momento se integraron y presentan lista única, con beneficio de inventario para la primera.

¿Y el polo peronista? A ver, probemos… Ahí, Eladia, la disputa no es por la intendencia. La joven diputada nacional Fernanda Raverta, marplatense, trabajadora social, militante del movimiento de derechos humanos, hija de desaparecidos, kirchnerista, se perfila como triunfadora en la interna del Frente de Todos. Va acompañada de una lista encabezada por un periodista deportivo de renombre, de Abrazo Ciudadano –una construcción colectiva de vecinos y vecinas marplatenses-, seguido por una actual y activa concejal de La Cámpora que aspira a renovar su cargo, un ex concejal y sindicalista de casinos identificado con el espacio de Leopoldo Moreau (sí, el radical alfonsinista), una candidata de Patria Grande (donde confluyen expresiones de la izquierda popular) y un referente del Movimiento Evita. Ya ves, hermana loca, lo que decíamos: un sistema político en sí mismo. Pero… a último momento se presentó un adversario: Horacio Tettamanti, ex secretario de producción del municipio y de vías navegables y puertos de la Nación, por la agrupación Todos Unidos Triunfaremos. ¿Te recuerda al mito de la unidad, no? Ese peronismo, sin ser de vieja guardia, es menos kirchnerista o menos “lacamporista”, más de derecha. No parece ir por la intendencia sino más bien, ante la disyuntiva de ser cola de león o cabeza de ratón, opta por lo segundo y, así, enfrenta al mismo nivel a sus adversarios y asegura más espacios a los integrantes de su lista después de las PASO, lista que en los primeros lugares lleva a una representante del Movimiento Octubres y de una línea de la CTA, un justicialista que formó parte del funcionariado del ex intendente Gustavo Pulti, una integrante del Movimiento Nacional Cooperativo, un representante del movimiento FORJA, un ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas. Significativos, ¿verdad? ¿Que te dan ganas de llorar? No. Esperemos con la esperanza de que los semejantes hagan entre sí algo más que buscar posiciones que si se presentaran aisladamente no conseguirían. De este lado, vamos a ir a votar cada uno intentando expresar, según nuestro leal saber y entender, lo que vos reclamabas: que el bien es bien y el mal es mal.